Si hay una pregunta que ronda la mente de cualquier padre primerizo, esa es: «¿Cómo consigo que mi bebé duerma toda la noche del tirón?». Aunque todo el mundo te advierte de que tu sueño se esfumará en cuanto nazca tu bebé, nada te prepara realmente para lo difícil que resulta hasta que ocurre de verdad.
A medida que tu bebé crece, lo vas conociendo mejor. Empiezas a distinguir sus llantos de hambre de los de cansancio y, poco a poco, vais entrando en una dinámica de entendimiento mutuo. Pero si hay algo que vale la pena recordar en esos primeros días de la paternidad, es que cada bebé es diferente. Mientras que algunos bebés duermen muy bien desde el principio, otros necesitan más tiempo. ¡Esto es completamente normal!
Aunque cada bebé tarda su propio tiempo en dormir toda la noche de un tirón, hay cosas que puedes hacer para ayudar a acelerar el proceso. Sigue leyendo para descubrir todo lo que necesitas saber.
Empieza en el momento adecuado
Una de esas cosas que hay que aceptar sobre la maternidad es que tus horarios de sueño van a cambiar, al menos al principio. Los recién nacidos necesitan comer cada 2-3 horas, lo que significa que tus días de dormir sin interrupciones serán un recuerdo lejano, pero solo durante un breve periodo de tiempo. Aunque puede resultar tentador intentar «arreglar» hasta el más mínimo detalle para ayudar a tu bebé a dormir en esos primeros días, intenta tomártelo con calma. Tu bebé todavía necesita despertarse para comer y pronto volverás a la normalidad (¡aunque no lo parezca!).
Deja que la casa se desordene un poco, quédate en pijama y duerme cuando puedas durante esos primeros meses. La buena noticia es que, a medida que tu bebé crezca, no tendrá que alimentarse tanto durante la noche. ¡Esto significa que las largas noches de sueño no están muy lejos!
Cómo conseguir que tu bebé duerma toda la noche
Una vez que tu pequeño esté lo suficientemente desarrollado como para dormir toda la noche (alrededor de los 6 meses), hay varias cosas que puedes hacer para facilitar el proceso.
- Establece una rutina para irse a dormir
Las rutinas para irse a dormir te permiten hacer lo mismo cada noche antes de acostar a tu bebé. Una vez que las realices todas las noches, pronto se convertirán en una señal para tu bebé de que es hora de tranquilizarse y prepararse para una noche de descanso.
Mucha gente sigue un horario similar a este: Juego -> Baño -> Cuento -> Comida -> Cama
Descubre qué es lo que mejor funciona para ti y tu familia e intenta seguirlo.
- Ten en cuenta la temperatura
Al igual que los adultos, a los bebés les cuesta conciliar el sueño cuando tienen demasiado calor o demasiado frío. Mantén la temperatura de la habitación de tu bebé entre 20 y 22 grados centígrados y asegúrate de que lleve puesto un pijama cómodo y transpirable.
Fabricado con un 95 % de bambú y un 5 % de elastano, Zipster Mono son suaves y cómodos al contacto con la piel de tu bebé. Esto ayuda a evitar que pase demasiado frío o demasiado calor durante la noche, manteniéndolo abrigado y a gusto en todo momento, algo imprescindible para conciliar el sueño y dormir plácidamente.
- Prueba el ruido blanco
Aunque algunos bebés pueden dormir incluso con el sonido de una alarma de incendios, otros pueden Se despierta fácilmente con los ruidos del exterior. Para ayudar a ahogar los ruidos del exterior o de casa, prueba a utilizar un generador de ruido blanco para que tu bebé se duerma tranquilamente.
- Prueba a enseñarle a dormir
Lo lamentable del «entrenamiento del sueño» es la expresión utilizada para describir un proceso general. Aunque algunas técnicas de entrenamiento del sueño pueden considerarse un poco más duras y controvertidas, existen muchas otras técnicas que pueden ayudar a tu pequeño a dormir toda la noche de un tirón.
Desde el método de «coger y volver a acostar» hasta el método de la silla, hay innumerables formas suaves de animar a tu bebé a conciliar el sueño y a permanecer dormido. Solo recuerda elegir un buen momento. Si tu bebé no se encuentra bien, acaba de empezar la guardería o está pasando por otro cambio importante, lo mejor es esperar hasta que volváis a tener una rutina estable.
- Sé realista
Si a tu bebé le están saliendo los dientes o tiene un resfriado, lo más probable es que pase una noche difícil para dormir. En lugar de devanarte los sesos desesperadamente buscando formas de que tu pequeño duerma toda la noche en un momento como este, haz todo lo posible por estar ahí para él. Recuerda que la dentición y los resfriados son solo temporales. ¡Lo superarás en un abrir y cerrar de ojos!