Recuerdas la sensación. Cuatro ruedas de plástico. Los pies en el suelo. El pasillo entero era un circuito de carreras.
Hay juguetes que no solo entretienen — se convierten en parte de la historia familiar. El BIG Bobby Car lleva haciendo exactamente eso desde 1972, cuando apareció por primera vez en la Feria del Juguete de Núremberg y enseguida conquistó las entradas, los pasillos y los corazones de familias de toda Europa. Más de 20 millones de unidades vendidas. Generaciones de pequeños conductores. Un icónico coche rojo.